Las funciones del Administrador de Fincas vienen definidas en La Ley de Propiedad Horizontal. Así, corresponde al Administrador:

 

- velar por el buen régimen de la casa, sus instalaciones y servicios, y hacer a estos efectos las oportunas advertencias y apercibimientos a los titulares.
- preparar con la debida antelación y someter a la Junta el plan de gastos previsibles, proponiendo los medios necesarios para hacer frente a los mismos.
- atender a la conservación y entretenimiento de la casa, disponiendo las reparaciones y medidas que resulten urgentes, dando inmediata cuenta de ellas al presidente o, en su caso, a los propietarios.
- ejecutar los acuerdos adoptados en materias de obras y efectuar los pagos y realizar los cobros que sean procedentes.
- actuar, en su caso, como secretario de la Junta y custodiar a disposición de los titulares la documentación de la comunidad.
- reclamaciones judiciales a morosos.
- todas las demás atribuciones que se confieran por la Junta.